lunes, 16 de abril de 2012

Reflexión sobre la crisis de la Democracia

Ingobernabilidad, privatización de lo público, invisibilización del poder; esto son los tres defectos que, según Norberto Bobbio, pueden acabar con la democracia tal y como la conocemos en la actualidad.

El papel del Estado en la democratización de nuestra sociedad es fundamental. Hobbes configura al Estado Moderno como la sustitución de la pluralidad de los poderes de los individuos por la unidad del poder común, el monopolio de la fuerza para salvaguardar la "paz social". Con las revoluciones liberales ese poder omnipotente que era el Estado sufrió una progresiva limitación, el Estado en Hans Kelsen establecía quién está autorizado a ejercer la fuerza, cuándo; a través de qué procedimientos y en qué medida, lo que tiene como consecuencia que deba haber una determinada proporción entre culpa y castigo.

Con esas premisas nace el Estado Democrático y de Derecho, que sirve de base para que en cada conflicto el vencedor no sea quien tenga más fuerza física (El que venza) sino más fuerza persuasiva (El que convenza). Con la fuerza de la persuasión las demandas sociales consiguen inocular en el Estado cierta sensibilidad social, es así como en los años de posguerra se consigue regular determinadas parcelas de la Sociedad en las que predominaba la fuerza del poder privado.

Sin embargo con las reformas neoliberales aplicadas en los últimos meses la finalidad social del Estado se difumina, devolviendo al poder privado la fuerza perdida (las ultimas reformas laborales) y haciendo perder la paciencia de la clase trabajadora. En estos tiempos la pérdida de paciencia de las clases populares es proporcional al endurecimiento de la acción represiva del Estado (La nueva reforma del Código Penal va en ese sentido).

Cuando las demandas sociales se multiplican y el Estado no sabe dar respuestas es porque ese Estado es ingobernable. En dicha situación los gobernantes deciden entre aceptar el reto y dar respuestas a dichas demandas (Estado Democrático) o reducir las demandas sociales a golpe de porra (Autocracia).

Otro rasgo de la crisis de la democracia es la privatización de lo publico. El aumento del poder de algunos individuos en detrimento del Estado y Sociedad Civil provoca la incapacidad de decisión de estos dos últimos en ámbitos como el económico y social, esto produce apatía en la Sociedad que ve cómo la actual Democracia Representativa no satisface correctamente sus aspiraciones personales.

Las decisiones políticas que toma el Estado están influidas por poderes abstractos e invisibles, la voluntad del Estado Español está condicionada por los especuladores que adquieren nuestros Bonos y Letras, el poder invisible de los agentes privados domina al poder público de los representantes políticos. A pesar de la cantidad de reformas que ha producido el nuevo Gobierno el presidente ha dejado de acudir a explicarlas al Parlamento. La labor de comunicación y opinión es conferida a los medios de comunicación que, salvo honrosas excepciones, se encargan de divulgar el pensamiento de quien les financia.

En la actualidad el Estado no cumple sus funciones, es ingobernable. Debemos hacerlo gobernable materializando las demandas sociales.

En la actualidad vivimos una privatización de lo público. Volvamos a la publicización de lo privado, que los poderes del Estado, Sociedad y Mercado se equilibren, que las grandes cuestiones sociales se regulen por los agentes sociales y no por los agentes privados..

En la actualidad las reformas que nos afectan proceden implícitamente de un poder invisible, hagamos visible dicho poder; que el poder político vuelva a crear su propia voluntad, que informe y ponga a escrutinio público las decisiones que considere oportunas.

En función de cómo respondamos a estos tres retos nuestra democracia saldrá fortalecida o debilitada, hoy no podemos saber qué pasará en el futuro pero si tenemos la posibilidad de cambiar dicho futuro.

Fuente: Crisis de la Democracia, N Bobbio, G Pontara, S.Veca, Ariel, 1985

6 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo, pero no sólo esto se lo debemos a un poder invisible y omnímodo que nos guía como una marioneta. La mediocridad de muchos políticos y su lejanía con el pueblo (y la sociedad real y mundana) es una parte fundamental del problema en España. Aceptando que la corrupción por ese poder oculto es posible y probable, no podemos negar que siempre ha existido ( el lobbismo, los grandes capitales, y actuales think tank no son más que copias repintadas de conceptos que arrastramos desde que existen centros de poder y unos hombres se sirven de otros para sus fines, es decir, desde siempre). Lo que estamso viviendo es el enésimo ataque que debe soportar la democracia y la pregunta es hasta donde podrá aguantar el estado de bienestar, el imperio de la ley y la misma democracia y qué debemos hacer y a qué estamos dispuestos.

    Otra idea es si todo es un ciclo por el cambio del centro de poder mundial a través de un derrumbe económico como pasó en 1874 y 1929, y la pregunta es hacia dónde se dirige, pues no todos los candidatos a ser una potencia (UE descartado, seremos un museo bonito si seguimos divididos y primando los intereses neoliberales de una minoría abyecta y una mayoría adormecida frente a los intereses de una sociedad justa, digna y libre fundada sobre derechos humanos, social, económicos y civiles) comparte un apego significativo por la democracia y la dignidad humana. Y si somos actores, o actores secundarios, que podemos ya siquiera hacer para mantenernos como un referente democrático y dejar atrás el vergonzoso recuerdo de lo que hasta ahora nuestro primer mundo a conseguido a costa del largo y olvidado sufrimiento ajeno.

    En esta era de la comunicación es necesario un frente amplio, conjunto y coordinado a nivel global para responder alo interrogantes que extraigo de tu entrada. Es tiempo de aprender y ser humildes; de pensar como se puede hacer un proyecto sostenible y viable de sociedad, pero no sólo aquí en España. El poder oculto está en todas partes, y freakeando demasiado “ the truth is out there”!!

    Saludos y gracias por el aporte!

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  2. Y sobre las privatizaciones aunque suene extremo quizás, es como dijo hassan a almanzor en la tragedia de heine, primero queman libros y terminan con hombres. Ya pasó en españa hace 500, hace 70 años. Volvieron a empezar en los ochenta con empresas históricas en sectores importantes, ahora van a por la educación y la sanidad...
    Cisneros estaría orgulloso... Nuevos tiempos, viejos habitos, pero siempre igual y el mismo poder.

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  3. Miguel, muy bien por el artículo, pero alguna cosa que te voy a decir desde mi opinión:
    - La concepción de Estado como tal es diferente desde cualquier óptica subjetiva, ya sea socialista como "liberal". Por ese hecho sería discutible desde otros puntos de vista, sin llegar a convencer al resto. Por este hecho sí es gobernable para unos pero no para otros, por ejemplo.
    - Persuasión: SI es el que más poder tiene, ya que cuanto más poder económico, más oportunidades de "convencer", ante todo desde la falta constante de libertad económica que padecemos. Existe el "todos tenemos un precio", no con esta rotundidad, pero hay una gran apreciación desde los hechos constatados.
    - Privatización de lo público: De lo público pero ¿de qué público? La socialdemocracia europea dejó la estatización como si fuera un lastre, en beneficio del bendito mercado. Es la política que hemos llevado desde González (Ejemplo: Repsol entre otros muchos) Además ¿queremos todo público? (esa es pregunta abierta, no mi opinión que es bastante obvia desde mi óptica socialista).

    Y ahora me gustaría añadir que me ha gustado mucho la relación de fuerzas de "pérdida de paciencia de clases populares vs. acción represiva del Estado". Lucha de clases de toda la vida, y he aquí la demostración de que las respuestas de los grandes filósofos que no buscan interpretar sino transformar el mundo, el socialismo en sí, está más vivo y es más necesario que nunca.

    Felicidades Miguel. Sigue escribiendo, sigue haciendo política real ;)

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  4. Dobles gracias a los dos por escribir en esta entrada y en el blog.
    Pablo, la mediocridad de nuestros políticos va directamente proporcional a la mediocridad de la sociedad. No es casualidad que el PP sea uno de los partidos con mayor afiliación de toda Europa, el clientelismo en este país sigue existiendo, y más en ciertas comunidades donde inexplicablemente presdidente corruptos siguen ganando elecciones sin despeinarse y con mayorias aún más absolutas.
    Dicho esto no comparto tu visión de los think tanks, creo que son herramientas útiles para crear opinión en un sistema democrático.
    Claro, la democracia entra en crisis cuando el poder político es incapaz de imponer su voluntad al poder económico (invisible). Pero es consustancial a tener un poder político nacional en un mercado global, quizás sea la hora de globalizar el poder político, de democratizarlo. Empecemos con las Instituciones europas.
    Un saludo!!!

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  5. Jorge, desde mi punto de vista el Estado ha sufrido varias transformaciones desde que Lenin, entre otros, escribiera "El Estado y la Revolución". El Estado, al ser democrático y de derecho, se transforma (con gobiernos socialdemócratas) en Social. Un Estado controlado por la burguesía no hubiera permitido la cogestión empresarial, la mayor inversión social... . El Estado de posguerra es un Estado "pluriclase", eso no quita que existieran tensiones entre las distintas clases para reducir el papel Social de dicho Estado y que la Burguesía se haya vuelto a hacer con los mandos de la nave desde los años 70.
    Con la persuasión totalmente de acuerdo.
    Bueno, con lo de privatización de lo público me refería más exactamente a la menor regulación pública de esferas privadas como el derecho laboral... Cosa que no quita las privatizaciones de empresas estratégicas sea una política torpe desde una óptica socialdemócrata.
    Me alegro que te haya gustado : )
    Lo mismo te digo Jorge, sigue así.

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